Desde el Congreso nacional, varios legisladores bonaerenses de distintas bancadas salieron a criticar los dichos que el gobernador Daniel Scioli le habría confiado al esposo de Carolina Piparo y referidos a las manos atadas que reavivaron la polémica en torno a la inseguridad en territorio provincial.
En efecto, Juan Ignacio Buzali, el esposo de Carolina Píparo, la embarazada baleada en una salidera bancaria en Gonnet, afirmó que en el marco de un encuentro el mandatario bonaerense le había dicho que tiene las manos atados para proceder en torno a la inseguridad.
Una de las fuertes repercusiones llegó desde el Gen, siendo que Margarita Stolbizer advirtió “no es la primera vez que Scioli dice que tiene las manos atadas” al tiempo que criticó que “al Gobierno le faltan estrategias de anticipación del delito e inteligencia operativa para determinar dónde se produce”.
A la ola se subió el legislador y candidato a gobernador Francisco De Narváez, quien consideró que “si Scioli tuviera algún impedimento para cumplir con su deber de proteger a los bonaerenses, debería denunciarlo públicamente”.
En tanto que el otrora gobernador Felipe Solá enfatizó que el kirchnerismo en 7 años de gobierno nunca se hizo “cargo de la inseguridad” y fustigó que “si Scioli admite que tiene las manos atadas no es porque la oposición no quiera aportar soluciones”.
A todo esto, desde el radicalismo el titular del Comité Provincia, Miguel Bazze, acotó que “Scioli no tiene plan de seguridad y sólo tiene reflejos mediáticos que son una burla al dolor de quienes sufren la inseguridad, como Carolina Píparo”.



