
Para Unión Pro y tres agrupaciones política – partidarias de la IV Sección Electoral, constituidos en el Frente Federal de la Región, consideran que la ayuda de los Ministerios de Agricultura de la Nación y de Asuntos Agrarios Bonaerense es insuficiente, tardía y desigual. Así lo manifestaron después de la reunión desarrollada el viernes en la ciudad de 9 de Julio.
Si bien reconocen un cambio de actitud en relación a la primera quincena de Enero, aseguran que dependiendo de la zona geográfica, tamaño de la explotación rural y producción afectada, debería existir la ayuda, y no de manera generalizada por Distrito y declaración jurada, en la cual se exhibe únicamente la tangibilidad inmobiliaria de los actores económicos.
Actos de gobierno más acotados a la realidad, según la propuesta del Frente Federal sería la gradual disminución de retenciones a los cereales y oleaginosas, equiparando ese quite de ingresos con la incorporación de los grandes evasores y beneficiarios del modelo económico nacional: empresas trasnacionales de minería extractiva, firmas factoría del Este Asiático, cadenas de comercios asiáticos, importadoras de porcinos de Brasil, salas de juegos de azar, empresas capitalizadas sobre la base de ONG, empresas de aeronavegación al exterior, concesionarias binacionales y otras. De hecho, parte de estas contradicciones a nivel nacional ha reinaugurado debates fuera y en el mismo interior del Gobierno Nacional.
A este primer punto, Unión Pro (iniciativa impulsada por el bloque de Concejales de Pehuajó) puntualizó la posibilidad de canjear cereales u oleaginosas para pagar cuentas o tributos a la Provincia y la Nación, siendo éstas, doblemente beneficiarias al poder contar con un importante acopio y por ende, mejores precios de exportación o retribución interna, garantizando así la “soberanía alimentaria”. Nada más que si la cuarta parte de los impuestos o retenciones se tradujeran en pago de producciones generales (incluyendo otras producciones, como ganaderas) directos al fisco, las necesidades alimentarias nacionales estarían cubiertas a través de las redes sociales preexistentes y oficiales.
En tercer lugar, se peticiona la revisión de “Anticipo de ganancia” (en estudio por equipo técnico), ya que este impuesto de presunta ganancia afecta severamente a la escala mas chica de productores formales, siendo al mismo tiempo una mera proyección, inexacta y que resta margen a quienes necesitan ese dinero para invertir en futuras campañas agrícolas, o bien para reponer planteles de ganadería. De nada vale ayudar con tasas subsidiadas desde un Banco oficial si después, al mismo productor se le pide un año antes que pague presuntas ganancias, afirma el proyecto de Unión Pro.
En torno al “Plan Arraigo Juvenil” (con representación de jóvenes de T. Lauquen, Henderson, Pehuajó, 9 de Julio y Chivilcoy), se instauró como cuarto punto del corolario, exhibiendo en la propuesta la prioridad de insertar genuinamente a los jóvenes emprendedores con créditos con uno a dos años de gracia para compra de maquinaria, ganado e instalaciones, y no meros subsidios cortoplacistas equivalentes al valor de uno o dos animales, y sin opción a crear una empresa.
En concordancia con lo expuesto, el Frente Federal concluye que poco satisface una prórroga de impuestos, subsidios del Ministerio de Agricultura de $ 4.000 para ganadería (equivale al valor de un vacuno), la entrega del Ministerio de Asuntos Agrarios de 180 núcleos porcinos en 43 municipios (poco si se contabiliza que por ejemplo Hipólito Yrigoyen recibió 2, y otros, no más de 10) y otras pequeñas ayudas que no dejan de ser superficialidades –publicitados en la prensa como grandes contribuciones oficiales, crítica también en cuestión- que no solucionan el problema de fondo, el cual concretamente se centra en una disminución del número de pequeños y medianos productores, o una menor capacidad de autonomía productiva de éstos, con un consecuente escenario favorable a las grandes empresas y pooles de siembra.
En conclusión, la defensa de la integridad socioproductiva de los productores mas pequeños de la escala, para el Frente Federal, permite la sostenibilidad de los pueblos y ciudades del interior, capaces de generar con el tiempo, actividades agroindustriales, como bien lo han logrado zonas de Córdoba, Santa Fe y San Luís.





